Velocidad en Natación
Para nadar más rápido, debemos buscar que nuestra técnica reduzca la resistencia al avance y optimice la propulsión.
Eficiencia técnica: la posición corporal buscando la mejor hidrodinámia posible, para que reducir la resistencia del agua al avance. El control de la respiración para lograr más flotabilidad, enérgicos y continuos movimientos de patada, técnica de brazada eficiente en apoyos y recobro, evitando movimientos innecesarios e ineficientes.
En el entrenamiento: Las series de Sprint cortos a intensidad máxima, dentro del sistema fosfágeno, con las pausas que éste requiere para para caso en particular, son imprescindibles para la activación de las fibras musculares responsables en esta prestación, como la ampliación de las reservas de ATP y PC además de las enzimas responsables de catalizar las reacciones proveedoras de energía.

Es fundamental complementar con entrenamiento de fuerza, de base, máxima, potente y explosiva según estadio de la planificación. Sin descuidar los rangos articulares adecuados mediante elongación y flexibilidad según se requiera.
Por lo expuesto, se puede concluir que es una capacidad que requiere de un enfoque integral y multifactorial, en que cada aspecto será predisponente o limitante para su desarrollo, de allí lo desafiante y fascinante del proceso, que se evidencia a través de las marcas establecidas por el nadador.
